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Redactor TécnicoCuando se construye un muro de block, la calidad del mortero es tan importante como la calidad del propio block. Una mezcla mal preparada puede provocar grietas, desprendimientos, filtraciones y una menor vida útil de la construcción.
En esta guía te explicamos cuáles son las proporciones correctas, cómo preparar el mortero paso a paso y qué errores debes evitar para obtener un resultado resistente y duradero.
El mortero es una mezcla utilizada para unir blocks, tabiques y otros elementos de mampostería. Su función principal es distribuir las cargas entre las piezas, corregir pequeñas irregularidades y formar juntas resistentes.
Generalmente está compuesto por:
La incorporación de cal mejora la plasticidad y facilita la colocación del mortero, aunque no siempre es indispensable.
Una de las mezclas más utilizadas en obra es:
Si utilizas cubetas de 19 litros:
El objetivo es obtener un mortero que sea fácil de aplicar, pero que no escurra ni pierda su forma.
Antes de comenzar, verifica que la arena no contenga piedras, raíces, tierra o residuos orgánicos. Si es necesario, tamízala.
Combina perfectamente:
Mezclar primero en seco ayuda a distribuir uniformemente el cemento en toda la mezcla.
Forma un pequeño hueco en el centro de la mezcla y añade agua poco a poco mientras mezclas continuamente.
Evita agregar toda el agua desde el principio.
El mortero debe quedar:
Un mortero demasiado líquido pierde resistencia y puede provocar asentamientos o juntas débiles.
Para obtener mejores resultados considera las siguientes recomendaciones:
Un buen mortero debe cumplir estas características:
Si el mortero se escurre o se separa en agua y arena, significa que la mezcla contiene demasiada agua.
Estos son algunos de los errores más frecuentes en obra:
Evitar estos errores mejora considerablemente la resistencia y durabilidad del muro.
Preparar correctamente el mortero es una de las tareas más importantes durante la construcción de muros de block. Utilizar materiales de buena calidad, respetar las proporciones recomendadas y seguir un proceso adecuado de mezclado garantiza una mejor adherencia entre las piezas y una estructura más resistente con el paso del tiempo.
Una buena mezcla no solo facilita el trabajo del albañil, sino que también reduce el riesgo de grietas, desprendimientos y reparaciones futuras, logrando construcciones más seguras y duraderas.